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Tu póliza sirve más cuando puedes encontrarla
En un choque o una visita al hospital, nadie quiere descubrir que la póliza está en un correo viejo o en el teléfono de otra persona. Tenerla localizada y entender sus datos básicos te ahorra una búsqueda en el peor momento.

Empieza por la carátula y las condiciones
Busca el número de póliza, la compañía, el nombre de la persona asegurada, el periodo de vigencia y las formas de contacto. Según el seguro, también conviene ubicar coberturas, suma asegurada, deducible, exclusiones y el procedimiento para pedir asistencia.
La carátula por sí sola no cuenta toda la historia. Conserva también las condiciones generales, los endosos y los documentos que te haya entregado la aseguradora. Lee qué cubre tu póliza concreta antes de asumir que un gasto o accidente estará cubierto.
Organízala donde la necesitarás
Guarda el archivo con la persona, el auto o el asunto al que corresponde. Si tienes varias pólizas, usa nombres reconocibles para no confundir una versión vieja con la vigente. Apunta la fecha de renovación para revisarla con tiempo.
En Bóveda360 puedes consultar el archivo desde un dispositivo autorizado y dar acceso a la persona de tu familia que necesita verlo. Si la aseguradora exige un original, una identificación o un trámite propio, la copia digital no los sustituye.
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